Año obra: –
Año proyecto: 2024
Estado: Concurso
Localización: Calle Santiago, 33, 41003 Sevilla
Promotor: Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda (Junta de Andalucía)
Arquitecto: Pablo M. Millán Millán; Estudio Veintidós
Colaboradores: David Vera García (Arquitecto); Roberta Petralia (Arquitecta); Yujie Liu (Arquitecta); Philip Oplanic (Arquitecto); Javier Serrano Terrones (Arq. Técnico); Virginie Brazille (Paisajista); Quatrecaps (Renders)
El antiguo Convento de Santa María de los Reyes, es el resultado de la superposición de arquitecturas civiles, religiosas e institucionales entre tapias, patios, huertas y jardines, tan característica en la historia de la ciudad de Sevilla. A la relevancia histórica del conjunto, se une el valor arquitectónico que lo caracteriza, en el que destaca el estilo mudéjar. La presencia ininterrumpida de las dominicas descalzas en el edificio, superior a los trescientos años, explica la resistencia tipológica de lo conventual frente al paso del tiempo, lo que conduce a una intervención que ha de trabajar desde la continuidad con el sistema preexistente, a fin de lograr su adaptación para albergar el centro de difusión e investigación de la arquitectura de la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda.
La propuesta toma como punto de partida el propio sistema de crecimiento conventual y se integra en él, manteniendo un único edificio, asumiendo la manera en la que el convento ha sido ampliado a lo largo del tiempo: los nuevos espacios se han adherido a la matriz conformada por el claustro principal, encontrando acomodo en los terrenos que la huerta circundante iba cediendo, y, por tanto, generando nuevos intersticios entre el edificio y los límites de la parcela, que son ocupados por el jardín. La intervención genera las piezas necesarias para articular el edificio, un claustro nuevo en el sector norte, entre medianeras, que enlaza el cuerpo del noviciado con el de los antiguos lavaderos; y una pieza de atrio de comunicaciones en el sur, junto al compás de acceso, sirviendo de nexo entre las diferentes plantas. El conjunto resultante, al igual que los conventos, se forma a partir de piezas sencillas, y es la interacción entre ellas lo que da lugar a un sistema complejo de patios y jardines entrelazados, que evocan la imagen conventual que Lorca describió como un silencio de cal y mirto.